Por los caminos sedientos de luz,
levantándose antes que el sol,
hacia los campos que lejos están,
muy temprano se va el viñador.
No se detiene en su caminar,
no le asusta la sed ni el calor,
hay una viña que quiere cuidar,
una viña que es todo su amor.
Dios es tu amigo,
el viñador,
el que te cuida
de sol a sol.
Dios es tu amigo,
el viñador,
el que te pide
frutos de amor.