Este es el momento de alegrar la mesa
con el vino y con el pan,
que consagraremos
y que ofreceremos
y que hemos de comulgar.
Este es el momento de llegar confiados
a la mesa del altar,
porque tu palabra
vivificadora
nos acaba de llamar.
Padre de Jesús bendice
lo que presentamos hoy,
/y que al preparar tu mesa