Tu, has venido a la orilla
no has buscado, ni a sabios ni a ricos
tan solo quieres que yo te siga
Señor, me has mirado a los ojos
sonriendo has dicho mi nombre
en la arena, he dejado mi barca
junto a ti buscaré otro mar
Tú, sabes bien lo que tengo,
en mi barca no hay oro ni espadas
tan solo redes y mi trabajo
Señor...
Tú, necesitas mis manos,
mi cansancio que a otros descanse
amor que quiera seguir amando...
Señor...
Tú, pescador de otros lagos,
ansia eterna de hombres que esperan
amigo bueno que así me llamas
Señor...